El visitante incómodo

Una de las cosas que caracteriza a los cuentos populares literarios es su equilibrio entre la pervivencia de la tradición y la renovación de sus formas para ajustarse a sus nuevos contextos de lectura y lectores. Elizabeth Wanning Harries explica esto valiéndose de una imagen bíblica que habla de la necesidad de llenar los odres con vino nuevo para conservar la esencia del mismo:

Los escritores de cuentos de hadas rara vez intentan desvelar o redescubrir los elementos del folklore en un cuento. Más bien, construyen, revisan y cambian a partir de la historia que conocen, releyéndola a sus maneras, vertiendo vino nuevo en los odres viejos que ellos reconocen como parte de la tradición escrita.

El equipo de Moving Tales hace precisamente esto con el ebook para tableta y teléfono inteligente The Unwanted Guest (“El visitante incómodo”), el cual se basa en un cuento popular yiddish que narra cómo la casa de un viejo es tomada por la pobreza hasta que él logra echarla a punta de emprendimiento y de su perseverante trabajo. El relato multimedia conserva la estructura simple del cuento de restauración y establece sus vínculos con la narración oral no sólo a través de sus formas  (repeticiones, personajes caracterizados esquemáticamente, etc.), sino también mediante la voz del narrador o de la posibilidad de que el lector haga su propio voice over. Así mismo, se ubica en la tradición escrita al señalar al final que se trata de una versión digital (la de Jacqueline Rogers) hecha a partir de la versión de Beatrice Silverman Weinreich del cuento popular “la pobreza crece, crece”. E igualmente se inserta dentro de la tradición fílmica haciendo uso de sus recursos narrativos y rindiéndole homenaje al cortometraje Darkness, Light, Darkness de Jan Svenkmeyer. La combinación de todo ello y la estética gráfica del interfaz lleva a que se recree la esencia del cuento popular al ofrecer una versión que, siendo muy moderna, está a la vez conectada con la tradición oral, con el arte de contar cuentos.

Este arte se logra a través de distintos elementos. Los recursos gráficos sin duda contribuyen: el uso del gris para recrear la vida miserable del viejo y de los colores para mostrar cuando ésta cambia, los juegos con la perspectiva a través de la contraposición de los planos para generar tensión y empatía, el cambio del diseño para marcar el clímax de la historia (la secuencia se amplía y despliega en 360 grados para señalar que es el punto de inflexión), las letras movibles y voladoras para sugerir la adaptabilidad y renovación del texto, etc. También el uso eventual de la música y la presencia de algunos sonidos resultan muy pertinentes para mostrar cómo la casa escenifica la precariedad que trae la pobreza al tiempo que sugiere la ansiedad y el desasosiego del viejo. El texto en sí mismo, por su parte, es bueno y la imagen personificada de la pobreza que crece y que va llenado todo con su miseria es sobrecogedora en todos los sentidos. La narración en inglés, con su ritmo pausado y excelente entonación, parece transportar al lector a un situación de lectura compartida, aunque esta realmente se haga en solitario (lástima que la versión en español sea bastante menos efectiva).

Lo que une los elementos antes expuestos y hace que sea una buena versión es la simpleza aparente con la que se da todo. Se recrea lo fantástico sin que el artificio robe la escena. Son estos detalles lo que distinguen el trabajo de Moving Tales de otros sellos a la hora de servir vino nuevo en viejos odres. En este sentido, es poco relevante –si acaso no una virtud– que la interactividad no sea el fuerte de esta versión; más bien al revés, en este caso es precisamente eso lo que permite conectarse con la esencia de la narración.

Desde el punto de vista didáctico, The Unwanted Guest brinda muchas posibilidades. Permite transmitir un legado –la tradición hebrea– poco difundido en la literatura infantil y juvenil, al tiempo que constituye un buen ejemplo para estudiar la adaptabilidad del género y el trasvase de medios. También abre un espacio simbólico para reflexionar sobre la pobreza. Así mismo, la web de la editorial, que está enlazada la aplicación, tiene una sección para educadores donde hay varios recursos didácticos. “Slow tweets” es quizás la más interesante. Inspirada en los letreros de carretera de Burma-shave, busca emplear tuits para construir narrativas pausadas que conecten frases aisladas con otras; un ejercicio creativo con un tempo también cónsono con el tiempo de la narración.